A mediados de Agosto del 2013, la marca del Cavallino Rampante presentaba el modelo más rápido de su historia, el Ferrari 458 Speciale, una variante del 458 Italia con modificaciones tanto en la carrocería como en el motor, pasando por la aerodinámica y un sistema capaz de gestionar el par que recibe cada rueda.
Respecto al modelo en el que se basa, el Speciale ha recibido una dosis de dieta en forma de 90 Kg menos. Por otro lado, su motor V8 atmosférico de 4,5 litros de cilindrada aumenta su potencia en 27 CV, haciendo un total de 605 CV, convirtiendose no solo en el V8 más potente jamás fabricado por los ingenieros de Maranello, si no también en uno de los bloques de aspiración natural más apretados hasta el momento.
Al igual que en LaFerrari, la marca italiana ha añadido una serie de alerones retráctiles tanto en la parte delantera como en la trasera, permitiendo gestionar la resistencia aerodinámica al aire en función de las necesidades de conducción. De esta manera, se ha podido reducir el coeficiente de rozamiento así como aumentar la carga aerodinámica del superdeportivo.
Estas novedades se ven complementadas por el "Side Slip Angle Control", un sistema capaz de analizar constantemente el deslizamiento lateral del vehículo, permitiendo reparir los más de 600 CV de potencia entre las ruedas motrices, mejorando de esta manera el paso por curva. Este último apartado se ha visto perfeccionado gracias a las Michelin Pilot Sport Cup 2, unas gomas de altas pretaciones puestas a punto para el 458 Speciale.
Todas estas mejoras han permitido que el Ferrari 458 Speciale sea capaz de alcanzar los 100 km/h desde parado en 3 segundos. Además, el consumo medio de carburante se ha visto reducido en casi dos litros respecto al 458 Italia. Esta última mejora se debe no solo al menor peso del vehículo si no también a la mejora aerodinámica de este.
Fuente: Ferrari



No hay comentarios:
Publicar un comentario